Domingo, 27, Sep, 8:31 AM

Fuente: www.pichilemunews.cl – 24.09.2020 (*)
Con ocasión de la Guía Turística y Directorio Telefónico que publicaramos en el año 2005/2006, le dimos espacio gratuito a diversos exponentes de disciplinas artísticas. Hoy volvemos a publicarla, para destacarlos en su conjunto. Y, próximamente, agregaremos a otras disciplinas, a fin de que sus nombres queden insertos entre los muchos que a través de su arte, aportan con sus creaciones al acervo de nuestra comuna.

Desde tiempos inmemoriales, nuestra tierra pichilemina, nuestra comuna, ha contado con artistas en las más variadas expresiones del arte. Los más antiguos –los indígenas promaucaes- son quienes construyeron artesanía utilitaria pintada con motivos simples y cuyos vestigios están en el Museo del Niño Rural de Ciruelos.
Muy cercano al lugar, está el sector de El Copao, donde traspasándose de generación a generación, esforzadas y sufridas mujeres han aprendido a "moldear, a amasar la greda y su existencia", dándole forma a objetos utilitarios y de adorno, donde algunas comidas típicas –al ser cocinados en ellos- toman un sabor insuperable. Verdaderamente exquisito.
Unas pocas artesanas –muy pocas por desgracia- siguen en esa actividad, como en El Copao y en Cáhuil –Eufemia Arias- y Ciruelos –Margarita Soto- donde ahora residen algunas.
No obstante, la materia prima de Pañul: arcilla –por años solo usada para hacer artefactos sanitarios y pavimentos para pisos- ahora a través de decenas de artesanos, desde el año 1993, dan vida a artesanía utilitaria y de adorno, trabajada en moldes que ellos mismos están confeccionando.
Felizmente, desde un tiempo al presente, contamos con artesanos en varias especialidades e incluso -joyeros locales que han aprendido en el extranjero, como otros que se han establecido en la comuna- y de cuyas manos están surgiendo creaciones únicas –a pedido del cliente- en materiales como oro, plata, piedras preciosas nacionales y extranjeras. Invitamos, pues, a saber algo de ellos –con una breve reseña, y luego en su visita a Pichilemu, a conocerlos- a continuación:

ARTESANÍA:
FILOMENA GONZÁLEZ QUINTEROS, de El Copao - Greda
EUFEMIA ARIAS GONZÁLEZ, oriunda de El Copao, radicada en Cáhuil – Greda
MARGARITA SOTO RETAMALES, oriunda de La Pampa, Ciruelos – Greda
GLADYS ORREGO PAREDES, de Pañul – Arcilla
MANUEL LIZANA PINO, de Pañul – Arcilla
SOLERCIO SOTO LIZANA, de Pañul – Arcilla
MARCELA URZÚA VARGAS, de Pañul – Arcilla
EDULIA PAVEZ VARGAS, de Pañul – Arcilla
MARIO SOTO LIZANA, de Pañul – Arcilla
HÉCTOR SOTO LIZANA, de Pañul – Arcilla
ALICIA VARGAS PAVEZ, de Pañul – Arcilla
RAMÓN GONZÁLEZ BARAHONA, de Santiago, radicado en Cáhuil – Loza
MÓNICA RAGULÍN WODOSLAWSKA, de Santiago, radicado en Cáhuil – Loza
EUGENIO GONZÁLEZ VARGAS, de Pichilemu – Madera Policromada, Conchitas
FRANCISCO GONZÁLEZ MEDINA, de Pichilemu – Conchitas
GLADYS WEISMANN HERNÁNDEZ, de Santiago, radicada en Pichilemu – Conchitas
JORGE GONZÁLEZ FRÍAS, de Santiago, radicado en Catapilco - Vasijas en Arcilla
KAREN COVARRUBIA BRAVO, de Pichilemu, radicada en Francia - Arcilla
SEBASTIÁN CARRASCO, de Santiago, radicado en Pichilemu - Alambre
LIBERTAD CARRASCO, de Santiago, radicada en Pichilemu - Alambre
EDUARDO VARGAS CORDOVA, de Pichilemu - Madera, Conchitas
FABIOLA SOTO GALLARDO, de Santiago, radicada en Pichilemu - Madera, Cochitas
LUCÍA SAAVEDRA MORALES, de Santiago, radicada en Pichilemu - Conchitas, Móviles
ANTONIO ALIAGA, de Santa Cruz, radicado en Pichilemu - Muebles rústicos
FELIPE RÍOS ETCHEVERRY, de Santiago, radicado en Pichilemu - Muebles rústicos
PEDRO RÍOS ETCHEVERRY, de Santiago, radicado en Pichilemu – Muebles y Esculturas en Madera
CHRISTIAN VARGAS, de Pichilemu – Tallado en Madera
CECILIA VARGAS SÁNCHEZ – de Pichilemu – Mosaico en Conchitas
MABEL GONZÁLEZ URZÚA –de Pichilemu – Tejido y Bordado en Lana
DAVID MUÑOZ -

JOYEROS:
Es de mucho agrado resaltar el trabajo que están haciendo artesanos pichileminos –y también llegados desde otros lares- que -"hechos a mano"- y con diseños exclusivos están creando hermosas piezas únicas. Hemos tenido el privilegio de ver algunas de ellas –antes de que pasen a sus dueños, a quienes las han encargado- y aquí está el resultado. Algunos de los materiales usados, son:  plata 925, 950, dependiendo el tipo del trabajo que se realiza (joya).
También trabajos con Oro de 18 kilates, piedras preciosas y semi preciosas, tales como, Ruby, Safiros, Topacios, Granates, Amatistas,Turmalinas, respectivamente. Como igualmente, con piedras nativas chilenas, como lo es el Lapislázuli, Crisoprasa, Jasper, Malaquita y Turqueza chilena. Un ejemplo de ellos es Sadrac Vargas, quien aprendió el oficio en Los Angeles, Estados Unidos y que llegó a su tierra natal a instalarse con un modesto taller, pero a la vez, bien provisto de herramientas y mucha creatividad.
SADRAC VARGAS ROJAS, de Pichilemu - Plata, oro, piedras preciosas
JULISSA PEREZ LOBOS, de Pichilemu - Plata, cochitas
CARLA CARREÑO LORCA, de Pichilemu - Plata, conchitas
CAROLINA GONZALEZ FRÍAS, de Santiago, radicada en Pichilemu - Plata, oro

PINTORES:
IGNACIO VARGAS CELIS, de Pichilemu
FELIPE ITURRIAGA JARA, de Pichilemu
PEDRO VERGARA ARTEAGA, de Santiago, radicado en Pichilemu
PATRICIO BOZO GONZALEZ, de Pichilemu
DAVID GONZÁLEZ VARGAS, de Pichilemu
FERNANDO VARGAS CARREÑO, de Pichilemu
MARÍA ISABEL BOLTON GRAFF, de Rengo, radicada en Pichilemu
ADRIANA IBARRA, de San Fernando, radicada en Pichilemu
MARCO CALDERÓN CARO, de Pichilemu
JUAN ORTIZ GONZÁLEZ, de Santiago, radicado en Pichilemu
MICHEL YÁNEZ CORTES, de Pichilemu
HÉCTOR PACHECO URZÚA, de Pichilemu
RUTH VARGAS ROJAS, de Pichilemu
CAROLINA SOTOMAYOR, de Santiago, radicada en Pichilemu

ESCRITORES/POETISAS
JOSÉ ARRAÑO ACEVEDO – de Pichilemu
JOSÉ VARGAS BADILLA – Colchagüino
JORGE ARAVENA LLANCA – de Pichilemu, radicado en Alemania
JUAN MARCELO MELLA POLANCO – de Pichilemu
ANTONIO SALDÍAS GONZÁLEZ - de Pichilemu
JOSÉ LUIS ARRAÑO ACEVEDO
Pbto. ALBERTO ARRAÑO ACEVEDO
HORTENSIA VIDAL CABALLERO (MATALMA) – de Santa Cruz, radicada en Pichilemu
CARLOS LEYTON LABARCA – de Pichilemu
JOSÉ SEPÚLVEDA SILVA – de Talagante
REBECA CORNEJO MORAGA – de Pichilemu
MARGARITA MUÑOZ CORREA – de Santiago radicada en Pichilemu
GUILLERMO PULGAR MUÑOZ – de Valparaíso, radicado en Pichilemu
VIVIANA SEPÚLVEDA PINO – de Santiago, radicada en Pichilemu
MÓNICA BECERRA SILVA – de Pichilemu
PABLO CARVAJAL, de Rancagua, radicado en Pichilemu

COMPOSITORES/AUTORES:
HUGO DÍAZ JIRÓN, de Vallenar, estuvo radicado en Pichilemu por décadas
OSCAR GONZÁLEZ BECERRA, de Pichilemu
PEDRO PABLO PAVEZ CARO, de Pichilemu

ACTORES/ACTRICES:
VÍCTOR SILVA PÉREZ
NANCY GÓMEZ
CAROLINA SOTOMAYOR

POETAS POPULARES/PAYADORES
PONCIANO MELÉNDEZ – de Pichilemu
ANTONIO “Ganchete” ÁLVAREZ GAETE
GERARDO CAROCA TOBAR
RAIMUNDO LEÓN MORALES
HUGO GONZÁLEZ URZÚA
ANDRÉS REYES GONZÁLEZ
MIGUEL BECERRA PAVEZ
CAMILO CÓRDOVA URZÚA

FOLCLORE:
Conjunto Folclórico “Campo Alegre”, de Tanumé
Conjunto Folclórico “Petrel”, de Pichilemu
Conjunto Folclórico “Sentimiento Chileno”, de Pichilemu
Conjunto Folclórico “Los Tufuferes”, de Pichilemu
Conjunto Folclórico “Ori Mapu”, de Pichilemu
Fusión Urbana, de Pichilemu
Grupo “Pucará”, de Pichilemu
Los Hermanos González Becerra, de Pichilemu
Los Hermanos Pavez Caro, de Quebrada Nuevo Reino

ARTISTAS FOLCLÓRICOS:
Patricia Becerra, Cantante e intérprete de guitarra
Elías Yañez, intérprete de Arpa y guitarra
Poesía & Canto
Alejandro Silva Pérez, Canto y guitarra
Carlos Jorquera González, Canto y guitarra
Carlos Martínez Rojas, Canto y guitarra
Maximiliano González (El Maucho)
María Angélica Leiva (Makeka)

CLUBES DE CUECA:
Club de Cuecas “Clara Urzúa Púa”, Cueca y Baile
Club de Cuecas “Los Copihues”, Cueca y Baile
Club de Cuecas “Academia de David González”, Cueca y Baile
Club de Cuecas “Pichilemu”, Cueca y Baile

ESCULTORES:
MACARENA IRARRAZAVAL C., de Santiago, radicada en Pichilemu - Fierro, Maderas, Muebles Rústicos
JUAN PABLO MARÍN RODRÍGUEZ, de Pichilemu - Fierro

MOSAICOS:
ELOISA ROCATAGLIATA CÁCERES, de Santiago, radicada en Pichilemu - Cerámica
LOLA LEPE ESPÍNDOLA, de Santiago, radicada en Pichilemu - Azulejos, Cerámica, etc.
ROSA VARGAS SÁNCHEZ, de Pichilemu - Mosaicos en Cochitas
LIA LAZO BRAVO, de Santiago, radicada en Pichilemu – Cerámica

VITRALES:
MARÍA ANGÉLICA ETCHEVERRY de RÍOS

TEJEDORAS:
FLOR LABARCA DEL PINO, de Rodeillo - Lana de Oveja, Alpaca
MARGARITA ROSA PINO LIZANA, de Rodeillo - Lana de Oveja, Alpaca
DIGNA VARGAS ABARCA, de Rodeillo - Lana de Oveja, Alpaca

LANIGRAFÍA:
GLORIA DÍAZ IGLESIAS, de Peñaflor, radicada en Pichilemu
MABEL GONZÁLEZ URZÚA, de Pichilemu
CARMEN VALENZUELA CABRERA, de Pichilemu
MARCELA MORALES CARREÑO, de Pichilemu
MÓNICA ZAPATA LIZANA, de Santiago, radicada en Pichilemu
PAMELA CALDERÓN GONZÁLEZ, de Pichilemu
MIRZA REYES PALOMINOS, de Pichilemu
CLAUDIA LIZANA GONZÁLEZ, de Pichilemu
SELVIA ROJAS CATALÁN, de Pichilemu
NELLY TOBAR CABRERA, de Pichilemu
CATHERINE PEREIRA ALARCÓN, de Pichilemu
EMILIA LIZANA JORQUERA, de Pichilemu
CRISTINA URZÚA LIZANA, de Pichilemu
ELIANA URZÚA LIZANA, de Pichilemu
TERESA URZÚA LIZANA, de Pichilemu

CHARROS:
“El charro Astudillo”
“El charro Martínez”
“La charrita Astudillo”
“El charro Luis Gómez”
El charro Gabriel Becerra”

MÚSICA POPULAR:
Támara López
Raúl Martínez (El guardia del amor)
Mario Fabres

BANDAS:
“La mambo de a litro”

GRUPOS ROCK:
Deminina

(*): Este listado publicado el 2005/2006, lo hemos actualizado en cuanto a nuevos nombres en diferentes expresiones artísticas. No así, con algunos que ya no están; los que hemos mantenemos como un reconocimiento a su labor, como a otros que han emigrado de la comuna, por razones laborales, pero que han dejado su huella.
Un listado que, Dios mediante, iremos incrementando con nuevos nombres en cada una de las disciplinas.
De hecho dejamos invitadas, os, a quienes deseen incorporarse sin ningún costo. Incluso -en el caso de los Poetas, poetisas, puetas, a enviar sus trabajos y un breve resumen de su trayectoria, y correspondiente fotografía de medio cuerpo, para publicarlos.
Para ello, enviar a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Fuente: www.pichilemunews.cl – 19.09.2020
Como estas Fiestas Patrias, únicas y diferentes a todas las anteriores, fueron las que vivimos, en el aspecto cultural en el balneario y comuna de Pichilemu, el año 1999.

En efecto, lo que sucedía muy infrecuentemente en nuestra comuna, el día 18 se realizó el lanzamiento del libro “Los Gatos del Casino” de la escritora norteamericana Trudy Larkin Förster; y, el día 19 el lanzamiento del libro “Semblanzas Pichileminas” del escritor colchagüino José Vargas Badilla.
Aunque, evidentemente hay una diferencia de nacionalidad, sin ser conocidos ellos entre ambos, había varios aspectos que les unió: el primero el “amor” que prodigaron a Pichilemu a través de la escritura. Y, su firme decisión de radicarse en Pichilemu cuando ambos ya frisaban la tercera edad, y de quedarse para siempre en el lugar ….
Trudy Larkin Förster era ciudadana americana, viuda de un diplomático que le había llevado en cada destinación que el gobierno de su país le enviaba. Y, quizás, podría haber elegido cualquier otro para quedarse a vivir. Sin embargo, llegó a Chile y a Pichilemu, luego de visitar a su hijo Erick quien, aparte de surfear se dedicaba a exportar quinoa, se radicó definitivamente.
Lo anterior, nos lo contó en una de las tantas conversaciones que sostuvimos por aquella época, en el “Gigi” donde solía ir, como al Hotel “Ross” donde sus amigos Jaime Parra y Susana, su compañera. O, muchas veces en algún acto cultural de vez en cuando por esos años.
Nos contó que le gustaba escribir. Y varias veces nos mostró lo que iba escribiendo, como una Oda al Viento de Pichilemu.
El “viento” de Pichilemu era de temer décadas atrás y a decir de muchos veraneantes de antaño era la característica que menos gustaba porque literalmente dejaba la “tendalada”.
Era insoportable en la playa. Si hasta las Carpas por mucho que las aseguraran, algunos días había que desarmarlas para evitar ir a buscarlas a Chorrillos, varios kilómetros al norte.
No obstante, a Trudy le encantaba. Ella, toda elegante, una dama, se cubría con su pañuelo la cabeza y vamos caminando las calles que le encantaba de recorrer.
Otra vez, nos dio una copia del “cuento” que le escribió a mi sobrino Washington, haciendo una historia desde el primer Presidente Jorge Washington, de su país, hasta de los “Washington” que conoció o supo eran de Pichilemu ….; hasta que un día, después de varios meses sin contacto, nos encontramos y nos regalo el libro “Los Gatos del Casino”, un libro de cuento infantil que relata algunos aspectos históricos, mezclándolos con la fantasía y creación, en torno al creador del balneario y la vida en el edificio que muchos identifican como el “Casino”. Incluso, nos informó que la Editorial que se lo había publicado lo había presentado en la Feria del Libro Infantil en Santiago.
La felicitamos y le ofrecimos nuestra colaboración para que lo presentará en Pichilemu, lo que ella no tenía pensado. Sin embargo, la entusiasmamos.
Presentamos la iniciativa al Consejo Municipal y, el apoyo del alcalde Carlos Leyton en ese momento en calidad de suplente, por cuanto el titular se encontraba suspendido por la Justicia por el Caso “Licencia de Conducir”.
Coincidió que, por otro lado, se estaba gestionando la presentación del libro “Semblanzas Pichileminas” del poeta y escritor José Vargas Badilla; acordándose el patrocinio para ambas actividades y, la actuación de un número músical para que amenizara durante dos días, a fin de optimizar los escasos recursos. Y así se hizo, quedando contempladas una y otra en el Programa Oficial de Fiestas Patrias, del año 1999.
El libro de cuentos “Los Gatos del Casino”, contó con el auspicio de la Editorial LOM, la Corporación de Desarrollo Turístico de Pichilemu y el patrocinio del municipio local.
Y, por su parte, la edición autogestionada de don José Vargas Badilla, “Semblanzas Pichileminas”, con el auspicio de la Corporación de Desarrollo Turístico de Pichilemu y el patrocinio del municipio local.
Pichileminos y turistas fue parte del público que fue testigo de la realización de ambos actos culturales en la Sala de Arte “Agustín Ross Edwards”, nombre que tenía hasta ese momento el espacio que hoy ocupa -desde el año 2009- la Biblioteca Pública Municipal, en el edificio del ex Casino, que se le conoce desde entonces como Centro Cultural “Agustín Ross Edwards”; una lucha de años para lograr su restauración y ser ocupado como un espacio para las distintas expresiones culturales.
Tal como dijimos en párrafos anteriores, ambos se quedaron definitivamente en Pichilemu. Trudy Larkin Förster se fue el 4 de febrero de 2005 y fue sepultada al día siguiente en el Cementerio pichilemino, siendo despedida por su hijo Erick y gran cantidad de personas que le conocieron, sus vecinos, como gente vinculada al arte y cultura del ámbito local.

Vargas Badilla
En tanto, el poeta y escritor colchagüino, aparte de su tremenda obra de varios libros de poemas -varios dedicados a este rincón pichilemino- y de ensayos; don José Vargas tuvo varias iniciativas, algunas de las cuales impulsó con el Centro de Hijos y Amigos de Pichilemu, del cual éramos dirigente, como un Concurso de Pintura a nivel regional, con el objetivo de crear la Pinacoteca Municipal en la gestión del alcalde José Lino Vargas Jorquera. También, en ese tiempo participó en el Concurso para crear la letra del Himno de Pichilemu, el que ganó haciendo dupla con el profesor René Orlando Benavides Poblete quien creó la música; constituyéndose en los ganadores.
Y, cómo no, ganador de decenas de concursos como creador de Himnos, entre otros certámenes literarios.
Don José Vargas Badilla se estableció en Pichilemu alrededor del 2005, con varias iniciativas por delante.
Falleció el 22 de enero de 2010, sanfernandinos viajaron hasta Pichilemu a sus funerales, entre ellos el alcalde Juan Pablo Molina, como del ámbito cultural, entre ellas, la poetisa Olga Aguilera quien le despidió, entre otras. Asimismo, muchos pichileminos encabezados por el alcalde Roberto Córdova. Y “pichilemunews” que también le prodigó su despedida.

Fotografías: WSG/Archivos "pichilemunews"

Fuente: www.pichilemunews.cl – 02.05.2019
Estribillo de canción que -primero- popularizaron Los Cuatro Cuartos -y luego- Pedro Messone, sirvió para titular artículo que publicamos en el diario La Tercera en Diciembre de 1976.

Con este título -que el Editor abrevió entonces- apareció publicado el 14 de diciembre de 1976 un artículo donde reseñábamos la labor de un grupo de 12 pescadores artesanales en la costa pichilemina. Un artículo que daba cuenta de diversos aspectos de su labor y razones de estar en Pichilemu, no obstante a ser ellos del Puerto de San Antonio.
Artículo que, por razones de espacio no apareció completo. Y tampoco con todas las fotografías que habíamos entregado.
Una de esas fotos no publicadas, en esa ocasión, fue la que ayer publicamos como Portada en Facebook y en www.pichilemunews.cl como un modesto homenaje en el Día Internacional del Trabajador. Sin embargo, nuestra memoria nos falló al situarla como captada en 1977 -un año después- y luego, ante una consulta de una seguidora -Georgina González- repetimos erroneamente 1977. Pero quedamos con la duda. Y, llegando a casa revisamos nuestros archivos que prueban que la foto era de 1976. Y aunque a veces cuesta reconocer los errores, acá demostramos que la verdad, aunque duela, es mejor que afirmar algo incorrecto, pese a que un año más, un año menos no reviste gravedad …
Cabe recordar que, en esas fechas en nuestra comuna no existían practicamente embarcaciones para realizar labores de pesca en el mar. Excepto para labores en la laguna de Cáhuil, y en la laguna Petrel …
En Pichilemu, solo se calaban redes en la orilla unos pocos pescadores; trayéndose mayormente pescados desde otros lugares.
Lo anterior no significa que nunca antes hubo botes y pescadores artesanales que extrajeran pescados de nuestras costas. Hubo, incluso sociedades pesqueras en los años '40 -que ponían capital y los elementos de pesca- y que trabajaban empleando a pescadores para realizar las labores propias, hasta que quebró.
Posteriormente, uno que otro bote, pero diversos accidentes -con pérdida de vidas- (ver “Pichilemu” N° 10, del 31 de enero de 1986, completa reseña de accidentes en el mar pichilemino); frenó el desarrollo pesquero.
El apoyo que empezó -poco a poco- a generarse hacia finales de los años '70 de parte de organismos gubernamentales, que felizmente no ha decaido, permitió hasta ahora que diversos pescadores hayan podido, unos más que otros, a ir creciendo y consolidando su actividad, al margen de las dificultades que implica explotar los recursos del mar, acicateados por las restricciones que impone la Ley de Pesca, a las labores extractivas a los pescadores artesanales.

Pa' Mar Adentro
Los Cuatro Cuartos

Va pa' mar pa' mar adentro
Y son los madrugadores
Allá van los pescadores
Para dentro a echar la red.

Va pa' mar pa' mar adentro
Y son los madrugadores
Allá van los pescadores
Para dentro a echar la red.

Se perdieron a lo lejos
Todavía no aclaraba...
Un rayo de sol travieso,
Que bajó de la montaña,
Los busco por la caleta

Y se encontró con que no estaba. (coro)

Va pa' mar pa' mar adentro
Y son los madrugadores,
Allá van los pescadores,
Para dentro a echar la red.

Son buenas las esperanzas,
La marea esta baja,
Pueden echar las redes,
Para todos les alcanza,
Pa' la choza pa' la barca

Que esté bien calafateá. (coro)

Fuente: www.pichilemunews.cl – 17.09.2020
Releyendo documentos, folletos, revistas antiguas que forman parte de nuestros archivos, o que me envía “Don Antonio de Petrel”, uno cae en cuenta que conceptos tan en boga, repetitivos algunos no son de ahora. No, por mucho tiempo dejaron de usarse -como prendas de vestir que se desechan- y que, al cabo de un tiempo, vuelven a ponerse “a la moda”.

En el año 1933, la empresa balnearia ligada al Hotel Empresa “Pichilemu” (posteriormente denominado “Gran Hotel Ross”, en homenaje al ya desaparecido creador del balneario), edita una nueva Guía de mayor formato y páginas.

Es el caso, de lo que hemos descubierto a través de las páginas del folleto turístico que editó el año 1912 la mano derecha -don Evaristo Merino Canales (*)- del creador del balneario pichilemino don Agustín Ross Edwards, al releerlo tranquilamente, hace poco. Claro, la primera vez lo vimos a la carrera, mientras revisabamos material y, como era tanto, no había tiempo de darle atención a cada una de las joyitas del recuerdo. Más bien era una mirada, sobretodo a las fotografías que nos mostraban el Pichilemu en sus comienzos de incipiente balneario.
Hoy, gracias al envío de Don Antonio de Petrel -el incombustible investigador y escritor pichilemino, cuyo nombre real es Antonio Saldías González- podemos leerlo con atención y, más aún, transcribirlo para mostrarles cómo se daba a conocer, hace más de 100 años, las bondades que tenía Pichilemu sobre otros que hacían paralelamente, una labor difusora, necesaria.
Hoy, por desgracia, aun quedan comerciantes y “empresarios” -cerrados como ostra- señalando que ellos no necesitan publicidad, promoción porque ellos “tienen su propia clientela”. Son los mismos que, finalizada cada temporada se quejan que no estuvo buena, pero que sin embargo renuevan e incrementan cada año su patrimonio; cosechando ayudados por quienes si hacen el esfuerzo de “invertir” en promoción, en publicidad ….

AÑO 1912
A estas alturas, sabemos con fundamentos y evidencias, que nada de lo que hacía, era por el azar o libre albedrío de sus empleados, por mucha confianza que aparentemente les brindara don Agustín Ross a su “manos derecha”, por muy emparentado que fuera. Para cada obra, proyecto, él daba las instrucciones claras, precisas, por escrito, siendo majadero en algunas, indicando “cómo lo quería que resultara”. Incluso, con los tiempos que él estimaba debía concretarse; todo lo cual contamos con ejemplos donde, incluso, destinaba los recursos peso a peso, para una y tal cosa; donde tras ello, debía “rendirsele una acabada cuenta” y los resultados de lo encomendado.
Así lo contatamos al leer, por ejemplo, el envío de un pariente a desarrollar el proyecto de sus minas de carbón en Punta Arenas, donde debió construir obras portuarias y ferrocarril para el traslado y embarque del carbón de la Mina “Loreto”. Las instrucciones escritas son una verdadera Carta Gantt. Y, obviamente, los recursos para su subsistencia y el sueldo convenido por los meses en que debía permanecer a cargo …..

Folleto Turístico
Pues bien, acá en la zona central, tras desechar la construcción del gran Puerto de Pichilemu, destinado en principio a disputarle la supremacía a Valparaíso, por los estudios desfavorables que encargó a ingenieros europeos en la bahía pichilemina, decidió sobre la marcha un Plan “B”, surgiendo entonces la alternativa de construir un balneario diferente a orillas del mar.
Vemos entonces, que no fue su espíritu romántico de aquel descendiente escocés que se radicó en La Serena, sino su visión de emprendedor y apoyo de su hermana Juana Ross, quien se dispone a instruir sobre las obras que quería realizar en Pichilemu, sacándole partido a la topografía y sortear algunas dificultades para ir de uno a otro lugar.
Hecha gran parte de aquella, su administrador en este lugar llamado Pichilemu, y con fotografías cuyo autor no está específicado, se edita en el año 1912 la primera Guía Turística del Balneario de Pichilemu.

En su tercera página, dice:
Balneario de Pichilemu. El Balneario de Pichilemu que por su espléndida ubicación, su clima sin igual y las muchas comodidades con las que cuenta, ha llegado á ser desde largos años el punto de reunión de la alta sociedad del país, es el lugar más higiénico, hermoso y pintoresco de todos los que existen en la costa de Chile. A estas condiciones se unen las de poseer las instalaciones de baños á todas temperaturas, extensa playa, preciosos lugares de paseos con bosques de pinos y eucaliptus, donde las familias pueden hacer excursiones saludables y los niños recuperar la salud perdida.
La Empresa cuenta con una magnífica casa entre los bosques de pinos y eucaliptus muy á propósito para las familias que tengan hijos débiles y de salud delicada y para los cuales se necesite una temperatura más regular que la de orilla de playa. Allí encontrará el aire de mar saturado de aromas de árboles que renegeran los pulmones y dan nueva vida.

En la cuarta página, dice:
La Empresa de Pichilemu fué la primeray hasta ahora es la única empresa balnearia que ha establecido un perfecto servicio de desagües, por cuya causa es el sitio más higiénico de esa especie y a él jamás entran enfermedades infecciosas, como tifus, viruelas, tos convulsiva y otras endémicas de algunos lugares de mar.
La Empresa está provista de excelente agua potable muy mejorada por grandes trabajos que la producen en abundancia, y cada chalet de arriendo cuenta además con un buen filtro. Las razones expuestas y el aseo esmerado que prevalece hacen del todo cómoda la permanencia en el Balneario.
El ferrocarril llega actualmente hasta la estación del “Puesto” (luego su nombre cambia a “Larraín Alcalde”, como gratitud a la dueña de los terrenos, y que dona, por los que pasa el ferrocarril a la costa), y habiendo establecido una línea de expléndidos y flamantes automóviles traídos ex profeso de Estados Unidos para este servicio, el viaje se hace desde esa estación ya indicada hasta Pichilemu en 20 minutos por un buen camino, con vista magnífica que domina el oceáno.
El camino se ha mejorado en toda su extensión y se encuentra en buenas condiciones, habiéndose rebajado las gradientes y terraplenando las partes bajas del mismo. El Balneario está profusamente alumbrado con Gas Acetileno.
En Pichilemu hay bien servidas oficinas de Correos y Telégrafos que permiten comunicarse rápidamente con el resto del país, con la Argentina y con cualquiera otra parte del mundo.
Los atractivos de Pichilemu para el público, además de los espléndidos baños de mar, muy superiores á los de Viña del Mar, Cartagena y Constitución, Penco, etc., y las facilidades para el viaje, son las diversas y saludables excursiones que pueden hacerse en las vecindades. Pichilemu posee dos playas lindísimas; la una hacia el Norte dentro de la bahía, donde están los baños, y la otra de mar bravo que enfrentando el Oceáno Pacífico.
Pueden hacerse agradables caminatas á los bosques de la Empresa, á lo largo de la playa hasta el “Chorrillo”, á la “Casa de Piedras”, y á la “Cueva de la Negra”. Por la playa Sur por la ribera del Oceáno, las excursiones son: á la “Puntilla”, á “Infiernillo”, á los “Riscos”, á “Punta de Lobos”, á la “Laguna del Perro”, al “Estuario de Cáhuil”, á las “Salinas”.

En la quinta página, sin embargo, nos encontramos en el tercer párrafo del texto, con lo que hoy se llamaría lisa y llanamente, una “aberración”. Y, además, penada por la ley.
Dice:
Lindas excursiones en bote y aguas tranquilas, pueden verificarse en el “Estuario de Cáhuil” y en la “Laguna de Vadillo”.
El Establecimiento posee en Cáhuil de 5 buenas embarcaciones que alquilará á paseantes por días o por horas.
En el “Estuario de Cáhuil” pueden cazarse Cisnes, Flamencos, Patos y Taguas, etc., y este lago como en la laguna del Perro abundan diversas clases de peces para el solaz de aquellas personas que gusta de ese pasatiempo.
El clima de Pichilemu en verano, es extremadamente fresco, comparado con el del interior del país, y el aire es tan puro como el de abordo de un buque, porque Pichilemu es una península bañada por las brisas del mar en dos de sus costados.

De ayer a hoy
Si bien podernos constatar de los adelantos y atractivos que se promocionaban de nuestro balneario -ayer de propiedad de quien lo creara- a principios del siglo pasado, que a decir de la guía, lo destacaban de otros que le llevaban la delantera, en antigüedad, no es menos cierto que las actividades que estaban permitidas, hoy están absolutamente prohibidas. Como es la caza de especies que están protegidas. Y que hoy, vuelven a promocionarse, o destacarse como parte de la privilegiada fauna de los lugares respectivos.
Lo que indica que el turismo y conciencia de protección de las especies, tanto fauna como flora, está primando y se hacen sostenibles, potenciándose racionalmente en beneficio del ecosistema y medio ambiente.
Y, por otra parte, un adelanto que era primordial en esos tiempos -como el Correo y Telégrafo- como ha ocurrido hace ya tiempo ha sido desplazado por otros sistemas más modernos e instantáneos, como lo son la telefonía e internet; quedándose de un día a otro, superados por mayor rapidez, haciendo que todas la futuristas ideas de muchas décadas pasadas, hayan sido superadas.

Salubridad
Por otra parte, si bien se han dado pasos importantes en mejorar la infraestructura sanitaria. Más aún, con anuncios recientes de mejoramientos para un porcentaje importante de sectores y habitantes, no es menos cierto, que ello deja en evidencia que la solución no viene de la mano de los responsables de entregarla.
En efecto, en el pasado no fueron las empresas del Estado quienes realizaron las inversiones para construir redes de alcantarillado -sino la propia comunidad en alianza con el municipio- como es el caso de Pichilemu.
Y las autoridades nacionales, con el argumento de que las empresas privadas, por ser más eficientes, venden las empresas sanitarias al sector privado, muchas veces transnacionales. Estas, teniendo el total control, lejos de cumplir con los planes de expansión de los radios operacionales, las consideran en sus planes de desarrollo, pero una y otra vez cumplidos los plazos, “chutean” esos planes sin que la Superintendencia de Servicios Sanitarios, SISS, las supervise y sancione, incumpliendo con el rol que les asigna la ley.
Paralelo a ello, la presión ciudadana -liderada por quienes muchas veces critican a la empresa privada- logran que las autoridades regionales destinen recursos para financiar obras cuyo deber corresponde a empresas privadas, que cobran por el servicio, “sacándoles la mierda” a los clientes, con recursos estatales.

(*): Evaristo Merino Canales, originario de la provincia de Curicó, que trabajaba como empleado de Juana Ross Edwards en su Fundo, en Nancagua, es convencido por don Agustín Ross para administrar el proyecto de la obra balnearia que iba a desarrollar en Pichilemu, tras el frustrado intento de construir un Puerto en Pichilemu. Trabaja con él desde 1900 hasta 1926.
Tras la muerte de Agustín Ross E. (ocurrida el 05 de octubre de 1926), Merino es nombrado alcalde de Pichilemu, mediante decreto del Presidente de la República, de fecha 15 de mayo de 1927 hasta el 14 de mayo de 1928. Murió en Curicó el 27 de agosto de 1930.

Fotografías: Archivos "pichilemunews"

Fuente: www.pichilemunews.cl – 14.09.2020
Hace 30 años, a solo horas de verificarse el Primer Campeonato Internacional de Surf y Body Board todo giraba en torno a los intensos preparativos que un grupo de jóvenes ultimaban los detalles para que al día siguiente -desde la Ceremonia inaugural- todo resultara a la perfección, no obstante a que ninguno de ellos tenía experiencia anterior en ese tipo de eventos deportivos.
El tema de Phil Collins -”All Of My life”- por varios meses identificó al torneo surfístico, el que sonó a través de un jingle no solo en la emisora radial de la época, sino en muchas de la región que apoyaron la difusión del campeonato.

Por las calles del balneario se sentía el aire “dieciochero” más que nunca y se apreciaban caras nuevas, distintas, que minuto a minuto se multiplicaban con la entrada al balneario de decenas de vehículos, muchos de ellos con tablas enfundadas sobre sus techos. Todo estaba llegando a cumplirse ante el asombro y a la incredulidad de muchos comerciantes que, pese al reiterado discurso de los jóvenes organizadores, se produciría en torno al fenómeno que el deporte produciría y que -de hecho- es lo que buscaban en el fondo y como objetivo aquellos soñadores, en pos de darle al bucólico balneario un cambio y activar, en una época de baja actividad y productividad económica, una vuelta de tuerca en un promisorio y mejor futuro del desarrollo del turismo.

INICIATIVA
Un lustro antes, más o menos, casi a mitad de los '80 habían llegado cuatro surfistas -Álvaro Abarca, hermanos Miguel y Cristián Mandry y Pat Irarrázaval- en un tour que los traía buscando olas a lo largo de la costa; encontrando a decir de ellos, en Pichilemu, el “paraíso” del surf chileno. Y tras meses de estar afincados y disfrutando de las olas locales, uno de ellos, Álvaro, decidió establecerse. Es así, que organizó -primero- mediante “el boca a boca” una invitación para una Exhibición de Surf en el verano de 1985. Y al año siguiente y sucesivo, '86 y '87 Campeonato Abierto de Surf y Body Board, con premios y difusión, a la cual contribuimos con el Diario La Tercera y el periódico local “PICHILEMU”. Los campeones fueron el iquiqueño Ricardo Thompson y el santiagüino Rodrigo Izzo, respectivamente.
Todos, tuvieron una excelente acogida entre los primeros exponentes que estaban surgiendo en la zona central y sobre todo desde Iquique y Arica, desde donde llegaron masivas delegaciones.
Sin embargo, pese a que Abarca quería hacer algo más y enseñar el deporte en la juventud liceana, no encontró el apoyo debido de las autoridades y, forzozamente emigró a otros lares.
Así, después de casi tres años sin campeonatos, la semilla que germinó en deportistas locales, hizo que estos jóvenes -Pablo Isbej Galaz, Iván Reyes Carreño, Nicolás Rojas Romero, entre otros- buscaran a otros, más mayores que les apoyaran para organizar un Campeonato de Surf.
Cada tarde, durante semanas, meses, le daban vueltas al tema en “El Completón” que atendía el gordo Santiago Godoy, al lado del Hotel “Chile-España”, hasta que se decidieron a quiénes acudir.
Hablaron con Manuel “Lito” Celis González que había sido dirigente de la juventud. Y éste sugirió hablar con otros: con el encargado de la Radio “Atardecer” FM en aquel entonces, Jorge Nasser Guerra; con el Corresponsal del Diario La Tercera, Washington Saldías; con el Presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Saldías Farías; con el dirigente del comercio, Eduardo Saldías González; a los que se unieron los surfistas ya nombrados -Pablo, Iván y Nicolás- los jóvenes Julio Cordero, Patricio Herrera Silva.
Tras exponerse la iniciativa y quedar establecido que se buscaba incentivar más aún el deporte y atraer con ello una nueva corriente de personas para potenciar el alicaído turismo solo de temporada, luego de comprometerse todos por ello, se tiraron líneas de acción, aparte que se eligió una directiva para darle conducción y orden. Todos le dimos la confianza a Manuel “Lito” Celis la presidencia, y luego a Jorge Nasser la difusión local y encargado de gestiones para apoyo de radios regionales; en tanto Washington Saldías la difusión a través de los medios escritos y encargado de conseguir auspicios y patrocinios.
Paralelamente, se decidió de una fecha que no fuera en pleno verano, para demostrar cuál era el atractivo y convocatoria del deporte en una fecha cualquiera.
Luego, fijada la fecha para el 14, 15 y 16 de septiembre de 1990, se asistió al Concejo Municipal donde se expuso y solicitó apoyo; lográndose el financiamiento del afiche para distribuirlo al país y medios de comunicación, junto con comunicados periódicos con los avances y etapas.
Al tiempo que, paralelamente, se consiguió el concurso gratuito del estudiante de diseño gráfico Hernán Martínez y este comprometió a su colega y amigo Ariel Toro. Y, ambos a amigas viñamarinas -Livia y Mariana- para que sirvieran de modelos para las fotos planificadas.
Entre otros apoyos, estadía gratis y alimentación para ellos durante un fin de semana: Los Colchagüinos, Chilolan Chen, Donde Pin Pon fueron parte de ello.
La sesión de fotos fue en un fin de semana de pleno invierno, donde por fortuna el tiempo no fue lluvioso y se pudieron hacer las fotos en distintas locaciones. A la par, también participaron la lola pichilemina Verónica Morales y una penquista de paso Ana María con tomas fotográficas y en video que se hicieron en el Parque, La Puntilla. ´Como también, Pepe Cordero, Pablo Isbej y Marcela Rivera a la orilla de los acantilados de Punta de Lobos junto a sus respectivas tablas.
Y, en la noche, una fogata en la playa, para terminar en el Pub “El Fogoso”, donde se armó un agradable ambiente con jóvenes pichileminos.
El resultado -aunque sin surfistas en las olas- resultó espectacular, donde también aportamos con una de las fotografías, que a juicio de los diseñadores, había logrado lo que ellos buscaban; quedando inmortalizadas las dos modelos a todo lo largo su hermosas figuras junto a las tablas.
La entrega del afiche se hizo oficialmente en una conferencia de prensa en la Intendencia Regional y la distribución a todo el país, a través de Sernatur.
Al tiempo que, un par de afiches se enmarcaron especialmente para entregar a programas de TV, como el que en pleno Mundial de Italia, en el programa de TVN que animaban Sergio “Sapito” Livingtone y la modelo Pilar Cox, ideamos con Hernán Martínez, la entrega en el desarrollo del programa en vivo con un mensaje a la atractiva animadora. Felizmente, como fue ideado lo recibió “al aire”, descubriéndolo para todo el país. “Fue el mejor gol del mundial, para los organizadores”, que permitió que fuera conocido el afiche del evento a una tremenda e impensada audiencia. Tras llegar a Pichilemu, el autor de la idea tuvo una tremenda acogida y admiración por el acierto; quienes habían presenciado en el “Olimpo” el mentado programa.
Los llamados de empresas “que querían colaborar y ser parte” se multiplicaron. Aparte de la empresa Coca-Cola -gestionada por el deportista Nicolás Recordón- que aportó una parte de los recursos y un folleto con la marca Sprite y los petos para el torneo, surgió el auspicio de la CCU con su marca Kem, Alfonso Fuenzalida con la marca Gul y Redley de implementos deportivos.
Asimismo, Alvaro Solari con la marca Mormaii y el compromiso de traer deportistas brasileños a competir, lo que cumplió con Roni Ronaldo y Alex De Pontes, quien a la postre fueron los ganadores de sus respectivas categorías internacionales.
También, estuvieron Town & Country con una serie de ropa e implementos deportivos, la marca de bronceadores Banana Boat con “dólares” para primeros lugarres, poleras y productos para el público.
Pocas semanas antes del torneo internacional, a la par que se sumaban otros pichileminos a diversas comisiones de trabajo, con la gestión de la pichilemina Ana María Celis, secretaria de un importante gremio a nivel nacional, cuyo presidente era el agricultor Domingo Durán y socio del Club de la Unión, se logró hacer allí una Conferencia de Prensa.
Todo marchaba y se agregaban apoyos impensados en un momento. Fue así, como pese al apoyo de la prensa en general con numerosos artículos, La Tercera ofreció un trofeo y poleras para el público.
A nivel local, en tanto, la comisión organizadora previó dos escenarios que se realizaron en La Puntilla y en Punta de Lobos, considerando las condiciones de las olas. Usándose finalmente los dos lugares.

Ceremonia y Sorteo de Mangas
El día 14, mientras Pichilemu se desbordaba de público y su capacidad hotelera y negocios quedaban sin productos que vender, practicamente, se realizó la ceremonia oficial con la asistencia de la mayoría de los deportistas inscritos, autoridades, medios de prensa, entre otros.
Con discurso oficial, saludos de la autoridades y un número artístico, para finalizar con un cóctel de bienvenida, se materializó el inicio protocolar.
El día 15 siguiente, muy temprano se iniciaron las diferentes categorías y mangas respectivas. Lo mismo sucedió el día 16, para en horas de la tarde con jornadas en medio de un impresionante marco de público, se conocieron a los ganadores de las diferentes categorías y lugares que les secundaron.
Un Jurado integrado por destacados surfistas tuvo la misión de evaluar el desempeño y performances de los competidores: el chileno Francisco “Cala” Vicuña, los norteamericanos Joseph MacCroskey, Greg Randolph Henderson y Newman; más el inglés Bob Stanton fueron sus integrantes.

Los Ganadores
Categoría Internacional, surf: Roni Ronaldo; categoría internacional, body board: Alex De Pontes.
Categoría Nacional Surf, Tonko Petric (de Iquique).

Actividades asociadas al campeonato, que se repitió al año siguiente, fue el Desfile de Ropa Deportiva con paricipación de las marcas participantes, con atractivas modelos amateur, donde colaboró -en el montaje- la modelo profesional y asidua visitante de Pichilemu, Josefa Issense.
Y, como una anécdota, ahí estuvo también modelando la entonces desconocida jovencita Francisca Merino, que posteriormente incursionó en teleseries nacionales.
Ocurrió que el periodista rancagüino y guionista Jaime Herrera D'Arcangeli en los '90 nos confidenció primero, que estaba escribiendo -en ese tiempo aún estudiante- un guión para una teleserie y presentarlo en un Canal de TV. Ahí, nos detalló que el surf y Pichilemu estaban incluidos y luego nos consultó a qué actriz sugeriría para un papel preponderante. Le informamos que había una niña que “la veíamos” en un papel. Pasó un tiempo y sin saber qué había pasado, apareció la teleserie Adrenalina, donde participó Francisca Merino a quien se la habíamos mencionado.
Coincidencia o no, el surf pasó a ser un deporte que -aparte de verse en películas americanas- tomó protagonismo y visibilidad a partir de ese primer campeonato internacional realizado en el país; lo que indica que, en ese aspecto, como Club de Amigos del Surf de Pichilemu fuimos pioneros en impulsar el deporte, sin ser surfistas la mayoría, protagonismo que toman posteriormente la camada de deportistas que empiezan a surgir año a año.
Tras este paréntesis que puede ser, para algunos, un tanto presuntuoso, será tarea de los “historiadores” del futuro asignarle algún papel a cada uno de quienes fueron parte, en mayor o menor medida de todo ese proceso que se inició, en Pichilemu, con la llegada del mítico gringo barbón, desgarbado con una extraña tabla a cuestas y que, sin traje de neoprén, se metió en las frias aguas del mar pichilemino a finales de los '60. Y cuya imagen logramos conocer después de una búsqueda de años.

Objetivo logrado
Al menos cuatro paises extranjeros son parte del recuerdo, en el primer campeonato internacional de Pichilemu, 1990: Argentina, Brasil, Perú y Estados Unidos y casi un centenar de surfistas chilenos, cuya larga nómina cuidamos en nuestros archivos.
En cada establecimiento comercial pichilemino con una sonrisa de oreja a oreja contando dinero. Y unos cuantos, repelándose de haber sido tan incrédulos y no creer en el proyecto que, el Club de Amigos del Surf de Pichilemu, habían organizado ad honorem en beneficio de su comuna. Éstos durante cinco torneos y años seguidos lo organizan.
En octubre de ese año 1990 la Tienda de Ropa “Happy Days” destina espacio a artículos de surf y body board.
Pichilemu empieza a tomar otro cariz, otro status y en muchos aspectos se empieza a desarrollar una cultura paralela a la tradicional de aquel apacible pueblito que recibía solo turistas en verano y fines de semana largo.
A partir de ahí, cada fin de semana llega público atraido por el deporte de las olas, muchos deportistas de todo el mundo, en cualquier época del año llegan a practicarlo, como muchos a admirarlo, a presenciarlo.
Posteriormente a los cinco torneos organizados por el Club de Amigos del Surf de Pichilemu, marcas asociadas al deporte como otras de diferentes rubros, organizaron o auspiciaron sucesivos torneos, incluso mundiales; todos los cuales -como en todo el planeta- han quedado stato quo, a la espera de la evolución de la amenaza sanitaria que ha puesto en jaque al mundo.

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