Domingo, 17, Oct, 9:24 AM

Fuente: www.pichilemunews.cl – 03.01.2021
- El próximo martes se conmemoran 95 años desde que llegó a la Estación pichilemina el primer tren de pasajeros: Domingo 5 de enero de 1926.
- En tanto, este año se cumplen 35 años desde que se suprimió el servicio de pasajeros hasta Pichilemu: Domingo 9 de marzo de 1986.
- Museo que funciona en la ex Estación de Ferrocarriles, expondrá novedades históricas del patrimonio ferroviario y del balneario, a partir de mañana con protocolos sanitarios Covid-19.

Coincidencia o no, en ambas fechas los trenes en servicio fueron “excursionistas”. El primero salió desde la Estación Central, en Santiago, de madrugada, con altas autoridades en un servicio especial, para unírsele coches “con excursionistas” en la Estación de San Fernando -capital de Colchagua- como asimismo, autoridades provinciales y otras personalidades en cada Estación del Ramal a la costa.
El viaje fue una verdadera fiesta, de alegría y jolgorio según describen cronistas de la época en diarios tanto nacionales, como de la región.
En Pichilemu, casi a mediodía llegó la troupe ferrocarrilera en medio de petardos que estallaban a medida que las ruedas del convoy avanzaba hacia su destino, y donde en el andén, por ambos lados, esperaban ansiosos coterraneos de entonces, encabezados por el alcalde, a la sazón Francisco Adriano Caro Rodríguez (1925-1927), hijo del primer alcalde de la comuna -José María Caro Martínez (1894-1905)- y hermano del primer Cardenal de la Iglesia Católica Chilena, José María Caro Rodríguez.
Tras el saludo protocolar a las autoridades e izamiento del pabellón patrio con la entonación del himno nacional, los discursos de rigor donde se destacó la magna obra concluida después de décadas de colosales obras de ingeniería, que demandó salvar cordones de cerros -incluidos tres túneles: La Viña de 323 metros; El Árbol de 1.960 metros (*1); y El Quillay de 177 metros- aparte de inmensos terraplenes, como varios pequeños puentes.
Gran parte de los pasajeros tras bajar del convoy, ajenos al protocolo, fueron inmediatamente en demanda de la playa a pocas cuadras de la Estación para aprovechar las pocas horas tomando aire salino; y muchos a tocar por primera vez las arenas grises y las aguas del mar, pero los más mayores a darle el bajo a las exquisiteces que ya en el viaje habían sufrido merma por el apetito que genera un viaje en tren, por muy atractivo que sea el paisaje. Y por supuesto, los “salud” en tazas y cachos para disimular el alcohol ante las ávidas miradas de los niños, quienes debían contentarse con agüitas de limonadas.
El retorno a destino estaba fijado a las 17 horas, ya que el tren tras dejar a los “excursionistas” hasta San Fernando, el tren debía continuar hasta Santiago a dejar a las autoridades.
Diarios de la región estuvieron varios días escribiendo crónicas del viaje del primer tren de pasajeros a la costa, recordando detalles y pormenores anecdóticos que los diferentes corresponsales habían captado y conocido durante la ida y retorno de aquel viaje que se convertiría en histórico para los habitantes de un vasto sector de lo que, entonces, era la provincia de Colchagua.

AYER y HOY
Para una gran cantidad de habitantes de Colchagua y desde el año 1979, de la provincia de Cardenal Caro, el ferrocarril en sí, y el servicio de pasajeros en particular, se añora. Y la prueba está que, a través de las redes sociales, permite expresar frecuentemente estas añoranzas cada vez que alguien sube una foto de un tren o Estación. Pero, lamentablemente, todos esos deseos chocan con una realidad que aleja que la idea de un retorno a esos hermosos viajes en tren se disipen ….
Sí, no obstante a que leamos, oigamos o veamos en los noticias, diario, radio, televisión o internet, que EFE anunció, por ejemplo, que desde el puerto X de China, zarpó recientemente el barco Maitaca Arrow un primer embarque que trae de una sola vez “seis trenes” para el servicio de pasajeros en el Biotren, entre Victoria-Temuco entre otros tramos.
Según se ha difundido son trenes con un gran confort, nuevos, “de paquete”, no como la chatarra que durante el gobierno de Lagos se importó y que a poco de llegar, se debió dejar abandonadas en estaciones sureñas. Tampoco, como los trenes que prometió Frei en el gobierno anterior. Y que solo fueron una ilusión, como tantas otras promesas que surgieron en sucesivos gobiernos.
Antes, el gobierno de 16 años de Pinochet, había eliminado servicios, ramales, disminuido a su mínima expresión FF.CC. del Estado, transformando la Empresa de Ferrocarriles del Estado, EFE, en una empresa que debía autofinanciarse; al tiempo que crearon “empresas” del ramo integrada por ex ejecutivos ferroviarios; sin que -en democracia- lo hicieran mejor. Hoy, es un gobierno derechista el que -con ejecutivos de su confianza- tienen el destino de ferrocarriles en sus manos.
Esperemos que el barco “Maitaca Arrow” en viaje a Chile “no se hunda” y los trenes modernos, nuevos, lleguen desde la China comunista y éstos hagan revivir la esperanza en una nueva historia del ferrocarril en nuestro país. Éstos corresponden a un primer grupo de un total de 15 nuevos trenes que fueron adjudicados mediante licitación pública internacional.
Sería un homenaje a todos aquellos obreros, empleados, técnicos e ingenieros que desde 1851 -con el ferrocarril desde Copiapó a Caldera- trajeron a nuestro país, progreso creciente a lo largo y ancho de nuestra patria.

RECUERDO
Desde mañana en adelante, cada quien quiera recordar parte de ese glorioso pasado ferroviario, podrá visitar la ex Estación de Ferrocarriles (*2), la que presentará una serie de novedades en las salas del recinto.
Consultada Mónica Cornejo, encargada y regente del Museo -que ha formado con mucho tesón y esfuerzo personal- señaló a “pichilemunews”: “Hay muchas novedades en el interior, está muy linda, ordenada y tiene todos los protocolos sanitarios Covid-19. Así que está muy bien y a contar del lunes 4 comenzamos abrir la Estación en la forma que corresponde. He postergado mucho esto, pero quería que estuviese muy bien equipada como corresponde ...”; dejándonos invitado a constatarlo in situ en cuanto estemos por esos lares y a todos quienes valoran el tremendo patrimonio en la zona, parte del cual está ahí, a través de objetos, equipos, elementos, herramientas y fotografías antiguas, no solo referido al tema ferroviario, sino histórico y hotelero del balneario que impulsara ese gran visionario, empresario, hombre de negocios, diplomático que fue Agustín Ross Edwards.

(*1): El túnel El Árbol es un túnel que está ubicado en el ex ramal San Fernando-Pichilemu, a escasos metros de la desaparecida estación El Lingue.
El túnel fue declarado Monumento Nacional, en la categoría de Monumento Histórico. Así lo dice el Decreto Nº 192 de 1993, junto con el Caballo de Agua (hoy en el Museo del Niño Rural, en Ciruelos).
El túnel tiene 1.960 metros de largo, 4,5 metros de ancho y 6 metros de altura; el más largo de Chile a esa fecha.
Fue construido entre el 3 de diciembre de 1900 y el 11 de mayo de 1904.

(*2): La Estación de Ferrocarriles de Pichilemu, conocida en principio como “Bajo el Retamo”, fue declarada Monumento Histórico, mediante el Decreto Supremo N° 116, del 16 de marzo de 1994; a solicitud de la Cámara de Turismo de Pichilemu.

Fotografías: Archivo “pichilemunews”/Soy Temuco/Captura Videos Chilevisión/Canal13/Etc.


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